No sé si a cuatro patas, pero al menos a dos y con dos copas de más mientras conducía también fue pillado el jugador de baloncesto Charlie Bell. Su acto poniendo en peligro al resto de conciudadanos supuso que fuera a ser juzgado en su ciudad natal, Flint. Su abogado había trabajado bien su defensa y creía tener la mejor estrategia para que el acto de Bell recibiera el menor perjuicio posible. Lo que no esperaba era el estado en el que se iba a presentar su defendido, Charlie Bell acudió borracho a su juicio por haber conducido borracho.
"Señoría, le puedo asegurar que mi defendido ni en la noche que da lugar a este juicio ni en el día de hoy ha tomado una copa".
Ni dos, ni tres....
Stevie, yo contigo no me subo aunque te tomes sólo una Mirinda.
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