Busca un lugar donde el Sol te dé en la cara tan fuerte que tengas que guiñar los ojos, siéntate donde puedas estirar las piernas, relaja tus brazos y coloca una sonrisa de cansancio. Olvida los pensamientos que te acompañan durante dos minutos mientras respiras pausadamente y ...'voilá'.
Adelante, quedan dos minutos menos del difícil día y los últimos no han estado tan mal.
Si esta fórmula no es válida seguro que encontramos una que nos ayude.
Siempre ánimo y paciencia.
Lorenzete, eres toda una estrella.
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