Al día siguiente cuando pasé por el mismo lugar me acerqué y seguía allí, me dije que yo podría ayudar a aquel ser, con un folio lo alzé y lo llevé a las oficinas donde le situé en una maceta que nunca regamos, no sé siquiera si está muerta, verde sigue.
Allí todos los días iba a visitarle cuando al cuarto día observe con espanto que estaba muy parado, más que un bicho palo normal, muy pálido, más que un bicho palo normal, ¡estaba muerto!. Durante medio segundo sufrí un inmenso dolor. Pensé que el mejor homenaje era dejarlo allí, momificado.
En la maceta sigue, sueño que un día resucitará y volveremos a estar juntos. Aunque me he informado en ámbitos científicos y el tema de resucitar no es muy habitual, ni siquiera en los portentosos bichos palos.
Te esperaré amigo.
Así era mi bicho palo, pero en ser vivo.
Carloooos....¿¿para cuando algo de iker Jiménez, de Santi Vazquez(el plástias), de Santiago Camacho(el conspiraciones), de un médico nuevo q se llama Miguel Botella, o el mismisimo Dr.José Cabrera??
ResponderEliminarPero, ¿aún quedan vallas en tu trabajo?
ResponderEliminarMiqui