Hacen 'oing,oing', y se mueven de manera aleatoria, alocada e insensata.
Una de las mejores aportaciones de este animalín se debe a los viejos castellanos, ¡viva el cochinillo asado!.
Es un plato inmejorable, su interior es suave y tierno, su exterior terso y crujiente, una mezcla soberbia.
Y me permito la frivolidad de recomendar un sitio, 'Mesón El Barbero', en Segovia, al que de manera unilateral le acabo de otorgar tres estrellas ninja de la la 'Guía Miguelín'.
"Esto es to...to...to...todo amigos"
magnifico post y magnífico sitio Carletes. Casualmente he estado ahí recientemente y no me queda otra que confirmar lo que dices... que bueno el cochinillo!!! que bueno el vino!!! y aún mejor el precio!!!! y eso que por esas orejicas crujientes MA-TO!!!!
ResponderEliminarSaludos
C.J.