viernes, 15 de abril de 2011

EL BARCO DEL AMOR

Paseando con Irene por un puerto deportivo, no el de Puerto Vallarta, ha brotado una picaruela desviación mental que me acompaña hace años. Si me pillara Federico 'Níche' me iba a machacar a diván.
Cuando veo algún bonito yate atracado de popa y con luz o signos de que hay alguien en su interior siempre me da la sensación de que aquellos que se encuentren allí dentro irremediablemente estarán haciendo el amor. No sé por qué, es posible que el lujo del yate me de la sensación de jolgorio, alegría, desenfreno marino.
Y ya que estoy imaginativo varias son las relaciones que mi coco puede contemplar:
- Millonario maduro con veinteañera esposa.
- Millonario maduro con joven sirvienta.
- Joven sirvienta con apuesto capitán.
- Apuesto capitán con veinteañera esposa.
- Millonario maduro con apuesto capitán.
¡Ay pirata!



Capitan Stubing, tú no mojabas nada.

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