El salvador del Racing de Santander, el mesías Ali Syed parece que ha cogido las de Villa Diego. Este empresario indio compró el Racing hace apenas tres meses, parecía que su intención era poner al equipo cántabro en lo más alto del fútbol español.
Con el paso de los meses su actuación empieza a languidecer, no ha pagado unas deudas que se comprometió a solventar y ahora sale a la luz una historia que no le coloca en buen lugar. Esta dice que Ali compró el Racing por tres millones de euros y su verdadero interés consistía en venderlo a unos inversores de Bahrein por quince, la transacción llevaba un beneficio de doce millones en apenas un mes. El negocio se le fue al traste por las revueltas en Bahrein.
Revilla, el presidente cántabro, dijo que Ali Syed era un hombre sabio. Ahora, cada cual emplea su sabiduría como quiere. Hoy por hoy el indio emplea su sabiduría en hacerse el sueco.
Ha llegado la globalización.
Radchenko vuelve, tú tienes gol.
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