lunes, 11 de abril de 2011

HECHIZO DE FRESA

A mi me daban dos, al igual que en el anuncio yo de niño me tomaba dos 'petit suisse', en mi lenguaje ochentero 'petisuís'. Y hasta que la influencia de Irene me las ha colocado cerca no había vuelto a tomar nada con fresa. Pero en esta ocasión me las han ofrecido naturales, cruditas, fantásticas. La otra noche ante la presencia de una quedé absorto, hechizado ante tan bella fresa. Las iba a lavar en la cocina y junto al grifo cogí una hermosa fresa, era roja radiante, curvada, infinitamente apetitosa. Dentro de una ingeniería divina seguro que fue creada para que una panda de cenutrios como nosotros simplemente con verla se vieran incapaces de no comerla y así alimentarnos y no morir de inanición por nuestra necedad.
¿Y qué pasó?, que no fui capaz de no morderla, la mordí y me la comí, apenas bastaron dos bocaditos, mi instinto troglodita salió nuevamente y no pude controlarme, la función de ese fruto era alimentarme y la mía no evitarlo.
Superado una vez más, superado por una fresa.



Los 'flash' también son creación divina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario